Los días del verano proporcionan un anticipado descanso y tiempo para la diversión y actividad para los niños. Sin tener escuela diariamente, los niños ganan sus 3 meses de libertad, aunque pronto, la emoción y la felicidad se convierten en cantos de “no hay nada que hacer,” y tendrás que estar preparado con algunas sugerencias. A continuación se encuentra una lista de 5 actividades que, no solo son disfrutables, sino que mantendrán el cerebro de un niño trabajando durante los meses sin escuela.

 

Sal a una caminata en la naturaleza:

Puedes hacer esto con tus hijos. Sal de caminata y mantén los ojos abiertos para encontrar algo de interés (tal como diferentes tipos de rocas, árboles, aves, o insectos). Mantén un registro de lo que ves con una libreta o una cámara digital. Después, cuando regresen a casa, tu hijo puede usar el Internet para investigar lo que encontró.

 

Hagan un diario:

Dale a tu hijo un diario o libreta atractivo para que hagan anotaciones. Puede ser diariamente durante el verano, o tal vez les agrade documentar los viajes familiares durante las vacaciones. Yo llevo un diario vacacional desde que era más joven y ¡realmente disfruto revivir mis viajes pasados!

 

Hagan un concurso de aviones de papel.

Esta es una para hermanos o amigos durante un día lluvioso. Los niños pueden crear sus propios aviones de papel para hacer una competencia. Pueden darse premios a diferentes categorías como el mejor diseño o el vuelo más largo. Los niños pueden usar sus mentes para crear un diseño efectivo y medir las distancias.

 

Hagan un espectáculo:

Anima a los niños a hacer una película o una obra. Esta es una gran manera de implementar las Artes del Lenguaje Ingles (ELA) y las artes dentro del día (o días, si es una producción grande). Los niños pueden escribir el libreto o historia, diseñar los disfraces y los escenarios, y mostrar sus habilidades de actuación. Para obtener ideas, tal vez puedan inspirarse en su show de TV o película favorito y hacer una variante o parodia. Puede ser divertido de hacer gran revuelo sobre el producto final al hacer una fiesta para la premier o invitando a la familia para una función de teatro en vivo.

 

Hagan una caricatura animada:

Hacer libros animados es algo que yo disfrutaba cuando era niño. Compra algunas libretas con las que puedan pasar las hojas rápidamente y deja que tus hijos hagan el intento. Empiezan por hacer un dibujo al principio o final de la libreta y dibujan cada cuadro en las páginas siguientes. Enfatiza la importancia del mínimo movimiento entre cuadro y cuadro para que la animación sea suave cuando se le esté dando vuelta a las páginas. Es un arte que toma paciencia y atención, pero el resultado final puede ser muy satisfactorio y puede ser algo de lo que tu hijo estará orgulloso.

 

Creative Commons-licensed photo provided bySusan E Adams.

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